Por qué existe este sitio

No empecé esto para hacer un sitio de estudio. Empecé porque quería ser mexicano.

Para entonces México ya no era un país donde yo vivía: era mi casa. Lo que me hizo actuar fue el nacimiento de mi primera hija aquí. Hasta ese momento la residencia me bastaba: se renovaba, funcionaba, casi no pensaba en ella. Después empecé a notar cuánto de mi vida seguía dependiendo del permiso de alguien más. Si mi trabajo en línea se acababa, no podía aceptar un empleo local sin pasar antes por el INM. La mitad de cualquier trámite común terminaba pasando por mi expediente migratorio. No tenía voto en el país que había elegido y donde esperaba envejecer. El artículo 33 de la Constitución le prohíbe a los extranjeros meterse en los asuntos políticos del país, y nunca ha quedado del todo claro qué abarca eso. Y mis hijas iban a ser mexicanas de una manera en que yo no lo era.

Lo que yo quería era seguridad, y de la que solo da el pertenecer. No poder perder el país donde nacieron mis hijas por un trámite mal hecho, por una opinión o por un mal año de trabajo. Poder trabajar, votar y entrar a una oficina sin que mi situación migratoria fuera la primera pregunta. Ser mexicano como ellas, iguales en el papel, y poder criarlas en un hogar plenamente bicultural sin que uno de sus padres quedara siempre un paso afuera. Eso fue lo que significó para mí la carta de naturalización, y por eso estaba dispuesto a presentar un examen para el que resultó que estaba mal preparado.

En 2019 empecé el trámite en la oficina de la SRE en Cancún, y el examen no me preocupaba. Crecí en Canadá, pero para entonces llevaba años viviendo en México y mi español pasaba de sobra el punto de defenderme. En la universidad estudié Estudios Internacionales. Había llevado materias de historia latinoamericana, Revolución Mexicana, TLCAN y política mexicana. Llevaba años recorriendo museos y zonas arqueológicas. Di por hecho que el examen sería la parte fácil.

No lo fue.

El examen no mide si vives en México. Mide si sabes que Cri-Crí era Francisco Gabilondo Soler, que la reforma de 1953 al artículo 34 le dio el voto a las mujeres, que el artículo 3 garantiza la educación laica y gratuita, qué mexicanos han ganado medallas de oro olímpicas, y la capital de cada uno de los 32 estados. Si creciste en México, mucho de eso es primaria: lo aprendiste una vez y nunca lo volviste a estudiar. Si creciste en otro país, nada de eso es automático.

Tampoco existe una lista oficial de preguntas. La SRE publica una bibliografía —unos cuantos libros recomendados, con Nueva historia mínima de México como el principal— y el examen sale de esa lectura y de la cultura mexicana en general. El nombre real de Cri-Crí no está en el libro. Nadie te puede entregar las cien preguntas y prometerte que ya acabaste, porque esa lista no existe. Eso, más que la dificultad de cualquier pregunta suelta, es lo que agarra desprevenida a la gente.

Aun con todo ese antecedente, necesité meses de estudio. Lo menciono porque si estás viendo este material y se te hace mucho, eso no quiere decir que vayas atrasado. Es el examen.

El problema con el que me topé

Cuando empecé a estudiar, lo mejor que encontré fue un documento de Word que alguien había capturado y subido a un grupo de Facebook. Después otro, que era casi el mismo con unas preguntas añadidas. Después un set de Quizlet que alguien armó mientras estudiaba y abandonó el día que aprobó. Nada de eso estaba cotejado con los libros de los que sale el examen. Nada citaba una fuente. Nadie le daba mantenimiento. Las respuestas equivocadas se arrastraban de una versión a la siguiente, y como todos compartían archivos de la misma familia, los errores empezaban a parecer consenso.

La gente que hizo esos archivos lo hacía de buena fe, y para muchos solicitantes eran lo único que había. Pero que todo el mundo tenga el mismo documento no significa que el documento esté bien, y yo no quería entrar al examen confiando en un archivo que nadie había verificado nunca y del que nadie se hacía cargo.

Me dedico a hacer software, así que mi reacción fue la previsible. Tomé las preguntas que estaban circulando y las revisé una por una, cotejando cada respuesta contra los libros de la bibliografía de la SRE y otras fuentes primarias: corregí lo que estaba mal y descarté lo que no pude confirmar. Para cuando entré al examen, ya tenía una guía de estudio en la que sí confiaba.

Lo presenté en diciembre de 2019, y lo aprobé a la primera.

Unas semanas después subí la guía a internet, para que la siguiente persona no tuviera que empezar desde la fotocopia de una fotocopia.

Y después esperé, que resultó ser la parte larga. Llegó la pandemia, la SRE suspendió durante meses el trámite de naturalización, y mi carta no llegó a mis manos hasta marzo de 2021, quince meses después del examen. Con las reglas temporales de entonces, solo la Ciudad de México estaba entregando cartas, así que volé desde Cancún a recoger la mía. Nunca en mi vida he comprado un boleto de avión con tanto gusto. Lo primero que hice al llegar a casa fue agendar mi cita para el pasaporte.

El sitio lleva en línea, y gratuito, desde entonces.

Cómo trabajo el contenido

  • Las respuestas se verifican contra fuentes oficiales y primarias, no contra otras guías de estudio.
  • Todo está en español y en inglés. Yo estudié en mi idioma nativo porque era más rápido, y creo que tú deberías poder hacer lo mismo.
  • Prefiero que entiendas el material a que memorices una lista. Saber que la Constitución se promulgó en Querétaro en 1917 vale más que saber que la respuesta de la pregunta 47 es "1917".
  • Los datos se quedan cuando se cuelgan de algo. Este examen son unos cuantos cientos de nombres, fechas y artículos que cuesta mucho menos retener cuando conoces la historia a la que pertenecen, así que el material intenta darte también esa historia y no solo la respuesta.
  • Repasar con calendario funciona mejor que releer. Volver a leer las mismas hojas se siente productivo y casi nunca lo es. Que te pregunten justo lo que estás a punto de olvidar, más o menos cuando lo ibas a olvidar, funciona bastante mejor.
  • Cuando no estoy seguro de algo, lo digo, en lugar de inventar una respuesta con seguridad.

Cuánto tiempo toma

Más del que uno calcula. Aunque llegues con buena parte de esta historia ya sabida, los detalles mexicanos son otra cosa: las fechas exactas, los artículos concretos de la Constitución, los 32 estados con sus capitales, los nombres que no se aprenden si no te sientas a estudiarlos. Y casi siempre hay que estudiar en los huecos, entre el trabajo, la familia y las vueltas del trámite.

Por eso conviene empezar antes de lo que tenías pensado, y estudiar para entender en lugar de estudiar para recordar una lista. El material se queda mejor así, y el examen se vuelve más llevadero cuando cada respuesta está conectada con algo.

Para quién es este sitio

Para residentes permanentes, para cónyuges de mexicanos, para madres y padres de hijos mexicanos, para quien ya hizo su vida en México y quiere que quede reconocida en papel, y para cualquiera que tenga que presentar el examen de naturalización. Sea cual sea el camino que te trajo hasta aquí, el examen es el mismo y a todos nos hace las mismas preguntas. Por eso el sitio es gratuito.

Lo que este sitio no es

Es un recurso de estudio independiente. No está afiliado a la Secretaría de Relaciones Exteriores ni a ninguna dependencia del gobierno mexicano, no es asesoría legal ni migratoria, y yo no soy consultor: no puedo revisar tu expediente ni decirte si calificas. Para eso, acude a la SRE o a un profesional. Lo que sí puedo hacer es ayudarte a llegar preparado. Si apenas vas empezando, las páginas de cómo solicitar la naturalización y de información sobre el examen son el lugar por donde empezar.

Sigue en construcción

El sitio se mantiene y sigue cambiando. El material se corrige cuando cambian las fuentes o cuando alguien me escribe para avisarme que algo está mal, cosa que pasa seguido y que es lo mejor de tener este sitio. Aquel material que armé para mí también acabó creciendo hasta convertirse en Knowledgize, que no parte de las listas de preguntas que circulan. Trabaja el material mismo, mazo por mazo y tema por tema, con repaso programado según lo que estás por olvidar y un tutor de IA que te explica los temas difíciles de historia con el detalle que necesites y en el idioma que prefieras.

Sea lo que sea la seguridad en tu caso, este examen es una de las cosas que se interponen entre tú y ella. Que más gente lo pase es toda la razón de ser de este sitio. No hay nada mejor que recibir un correo de alguien diciendo que aprobó.

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